Tiene un SUENO, o procuras una VISION
«No todos hemos tenido una visión«. Esa frase retumbó en mi oído, estremeció mis conceptos, me hizo retroceder en búsqueda de recuerdos y me encontré con un vacío semejante a la sensación que queda después de una batalla perdida, donde el cansancio del alma supera al cansancio del cuerpo. Fue entonces, allí en ese vacío, que mi imaginación empezó a volar. Me encontré en una entrevista frente a las cámaras de TV, respondiéndole al entrevistador: «Bueno, profesor Abel Ochoa, díganos, ¿qué es una Visión?»

«Bueno», respondo, «primero quiero aclarar que visión no es un sueño, porque para soñar debes dormir, es decir, tu estado consciente no está activo».
«A saber, para mí hay tres tipos de sueños: los sueños humanos, que surgen de experiencias del día o un evento significativo; los sueños diabólicos, también llamados pesadillas, donde un espíritu te perturba; y los sueños de Dios, donde hay una carga de significado y te urge interpretar.»

«Pero una visión es que, estando en un estado consciente activo, tus ojos físicos logran ver en el mundo espiritual lo que Dios quiere para ti u otras personas.»

«¡Wuaooo!», responde el entrevistador, y el público queda expectante y asombrado con mi respuesta. Y justo allí, cuando quiero dar el remate de mi respuesta, el compañero que me había dicho: «No todos hemos tenido una visión», me interrumpe y dice: «Las visiones siempre vendrán de parte del Creador, y por eso debes relacionarte con Él.

Una de las características de las visiones es que cambian a la persona que la recibe. ¿Quieres ejemplos? Daniel, Ezequiel, Isaías, Juan el apóstol, hasta el Rey Nabucodonosor, el Rey Darío, etc.»

Concluyo: ¿Deseas tener una visión, o te perdiste en lo medular es tener una relación con tu creador?


