Caminante NO hay Camino, SE hace camino al Andar
A el lo amenazaron de muerte, resulta que por cosas de la vida, pasaba por una calle donde vio a un ladrón robando un negocio, y fue testigo sin quererlo del atraco, el ladrón lo reconoció.
Fijo los ojos en el, lo señala como se señala a una presa, y dijo: «te voy a matar, si dices algo». El sabía quién era el ladrón, también conocía al dueño del negocio. El ladrón era el azote del barrio «sal si puedes», le apodaban «el Manba», pues era un asesino, la policía de la zona, era solamente un testigo mas, no hacen, ni podrían hacer algo..
Por otro lado, el dueño del negocio, era amigo de El, siempre lo ayudaba, era buena persona, el solo manifestaba necesidad, el el dueño del negocio salía a socorrerlo. El dueño del negocio, cualquier actividad social que realizaba, siempre lo invitaba a el.
Entonces, allí estaba el, en una disyuntiva moral afectiva, que hacer? Ha es escuchado muchas veces que debe mantenerse calmado, no ofrecer resistencia, pero no lo están robando a El.

También, ha escuchado de sus hermanos, no te metas donde no te han llamado, pero que hacer con la lealtad, es un valor, sencillo pero de dimensiones extraordinarias. Y esta se mide: eres o no eres, no hay intermedio.
Que harías tú?. Piensa la respuesta y guardala en tu corazón, o tal vez comparte la mas adelante. Lo que si he aprendido Yo, es que mi vida está en la mano de Dios, sea cual sea la situación, el tiene mi Destino en sus manos, el me cuida como su oveja, como la niña de sus ojos.
Dios, es mi padre y yo soy su hijo, el manda a sus ángeles a que me guarde en todo momento, aunque un ejercito se levante contra mi, no temerá mi corazón porque El estará conmigo.
Y si llega la muerte, será porque Dios lo decidió, no moriré cuando el hombre lo diga, moriré cuándo Dios lo diga, puede ser por una bala en la cabeza o puede ser por un infarto mientras duermo en lo cómodo de mi cama. Pero mi destino lo tiene mi Señor y Salvador.
Sabes, con un gran amigo, en Yaracuy, mi hermanazo, como siempre me saludaba, casi todos los días hablamos acerca de la muerte, como nos acecha, y que pasaría despues de ella. Y me gustaba tanto hablar ese tema con el, porque sus ojos, su voz, su expresión reflejaba su confianza en Dios. El transpiraba certeza que cuando la muerte le llegará Dios así lo habría determinado.
Hoy, mi hermanazo, no está partió con su Dios, con su esperanza, su muerte me devastó, fueron 3 o 4 días internado en la U.C.I., pero antes de ingresar al hospital, recuerdo que estaba predicando a un enfermo que Dios tiene el control.
Así que, No importa la situación tensa que estés pasando, las amenazas que has recibido o las luchas que estés pasando. DIOS TIENE EL CONTROL DE TU DESTINO.
El es, SOBERANO, y conoce nuestros tiempos.
Dios te bendiga.
Paz



